Realismo radical

Libros

Cada vez que recomiendo a alguien que lea Lectura Fácil, me pregunta cuál libro.

Insisto.

Insiste.

La genialidad del libro de Cristina Morales empieza por su título. Lo sabe. Sabe cómo hacer que lo agarres y no puedas soltarlo hasta la parada del colectivo, hasta que se te cae sobre el pecho a las dos de la madrugada, hasta que empieza a llover y se te ha mojado entero.

La tercera novela de esta escritora granadina es un cross a la mandíbula. Como las obras maestras, no importa de qué trata la historia, sino desde qué lugar decide contarla. Pero siempre alguien insiste, así que aquí va: cuatro mujeres con diferente grado de discapacidad narran en primera persona sus vicisitudes en un piso tutelado por la Generalitat de Cataluña.

La autora no utiliza ningún convencionalismo para cada una de esas voces, que priva de estratagemas (valga la coincidencia) morales: reconoce nuestra capacidad de disfrutar la ironía. Ejerce la libertad que extrañamos en la escritura (la editorial Seix Barral le había pedido que modificara partes que involucraban con nombre y apellido a personas e instituciones, eje del realismo radical de la autora, y claro, ella se negó) con humor. Así, sin adjetivos. Ese humor producto de la realidad, forma activa de resistencia y acción.

Gracias Cristina.

Marina Eleonora Rubio

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