Hay un libro de un sociólogo sevillano (que comentaré en otro post) que postula la similitud genealógica y expresiva del blues, el tango y el flamenco. Sin embargo, y a pesar de que soy un declarado seguidor de los tres géneros, no soy muy proclive a las mezclas entre ellos -a las que suele darse el nombre de fusiones para intentar legitimarlas- y prefiero disfrutar de cada uno por separado. Podría decir que rozo el “purismo” en este sentido.
Sin embargo, hay un cruce que si me toca y disfruto como cuando escucho a alguno de aquellos “sin filtro”. Aunque, strictu sensu, no se trata de una fusión, ¡válgame Dios!, sino de un cantaor flamenco cantando tangos. En particular uno: Diego el Cigala, quizás el cantaor de más fama internacional.
Y si, reconozco que me llega mucho y me emociona escucharlo cantar todo el repertorio más clásico de la canción de Buenos Aires. Por suerte para mi “prestigio musical”, hay toda una serie de grandes músicos de tango -como Néstor Marconi, por ejemplo, que aparece en las imágenes- que opina lo mismo.
Toda esta introducción no es más que para presentar un maravilloso documental, más concretamente un making of, sobre la preparación del disco Cigala & Tango, que el artista español grabó en Buenos Aires en 2010.
Para ello, la producción alquiló un caserón en la city porteña quince días antes de la grabación y un equipo de cine registró todo el proceso.
Bien, y hasta aquí la presentación que espero os sirva para decidir ver la(s) pieza(s). Sólo agregar que el documental se compone de varias partes; más abajo dejo la primera, que a su vez encadena las siguientes.
Como se dice en España: el que avisa no es traidor.
JB Chorch
