Decía Theodor Adorno que era imposible el arte después de Auschwitz, intentando significar que todo sería una banalidad luego de la crueldad de ese -y todos- los campos de concentración.
Yo soy de los que creen que lo que está pasando Siria es la versión de este siglo de los campos nazis, o incluso superior. El nivel de crueldad y destrucción, sumado a las penurias y sufrimientos que sufre su pueblo incluso aún después de huir de aquello hacia Europa- no tiene parangón ni perdón para los responsables, por acción u omisión.
En el enlace que dejo hay una serie de fotografías que intentan mostrar lugares y personas de esa región demolida desde hace 6 años. Si es arte realmente no lo sé (habría que definir que se entiende hoy por eso), aunque las imágenes tienen una belleza inquietante. No creo mucho en aquello de la “función social” del arte. Demasiados ejemplos hay de su manipulación.
En resumen, vuelvo a lo mismo. Las pongo aquí como otro (¿vano?) intento que no se olvide que eso está sucediendo…
JB Chorch
