Esta recomendación abreva en dos cuestiones que me tocan de manera muy personal.
La primera de ellas es la de las procesiones fúnebres en New Orleans. Desde la primera vez que vi un vídeo con una de ellas -probablemente en alguna película, porque recuerdo que no sería mucho más que un adolescente cuando ocurrió- pensé que yo querría un funeral así para mí mismo. Y al día de hoy mantengo esa ilusión: no se me ocurre mejor manera de recibir a “La guadaña”, como le decía mi padre a la muerte, que con semejante fiesta.
La segunda cuestión tienen que ver con el artista del vídeo: Allen Toussaint. Tuve la fortuna de ver su último concierto en Madrid, a la sazón el último de su vida, en el Teatro Lara en noviembre de 2015. Pero no sólo eso; estaba yo conversando con unos amigos enseguida después del concierto, en el amplio hall del teatro, cuando veo venir rápidamente hacia mi
a Toussaint y pasar a mi lado casi rozándome -en realidad yo estaba camino a la puerta de salida- . Fue tan rápida su salida que sólo después pensé el clásico: “¡Mierda, podía haberle parado para hacerme un foto!”.
A la mañana siguiente las redes sociales me despertaron con la noticia de su muerte esa misma noche en un hotel de Madrid. La noticia decía que se empezó a sentir mal apenas acabado su concierto…
JB Chorch
