La primera vez que la vi, supe que este amor iba a ser para toda la vida. Es imposible conocer a Buika y no amarla. Es imposible escucharla y no querer verla. Es imposible verla y ser indiferente.
Nacida española hija de inmigrantes guineanos, criada entre gitanos, el flamenco la atravesó. Tenía varios discos grabados cuando el aliento de la propia Chavela la empujó hasta su primer Grammy.
Me gusta imaginar a las dos riendo. Me sonrío cuando las pienso sentadas silla a silla hablando de las simples cosas. Por eso, cada vez que llueve busco grabaciones caseras donde la energía de su dolor emerge siempre y transforma todo lo conocido en otra cosa:
Marina Eleonora Rubio
