A Robert Frank. Como esta es la semana de los fotógrafos que miro, es muy difícil no pensar en las caras que encontraba él para siempre.
Viajaba para ver, para volver a empezar, para conocer, para saber. Ahora además tenemos su película. Robert Frank, después de Prince, el otro signo de los tiempos:
Garry Winogrand hace lo que yo hago y no sabía. Verlo hacer lo mismo, mirando lo mismo, sintiendo lo mismo, me confirma una vez más lo que Jung dijo hace tanto tiempo: hay imágenes inconscientes que todos compartimos, no importa dónde vivamos ni cuándo lo hayamos hecho.
Inmenso placer ver las fotografías de Winogrand, y a él haciéndolas:
No lo conocía, hasta que vi una foto suya y me di cuenta de que hacemos lo mismo. Miramos en la ciudad todo, vivimos en las ciudades porque no podríamos vivir en otro lugar. El ojo es una lente, la cámara un dedo, las personas sensaciones. Todo lo que camina va a parar al carrete.
Antonio Gramsci pudo decirlo porque así vivió y así murió: comprometido con el presente y con todos los estados posibles de la historia. Hace un tiempo volví a leer sus ‘Cuadernos de la cárcel’ y es imposible no sentir su sangre, su peso vivo en la historia aunque haya muerto hace setenta años.
Lino del Fra realizó este documental sobre los Cuadernos y Gramsci.
Si les suena Terry Gilliam, sabrán por qué recomiendo esta película.
Cuando Terry Gilliam quiso filmar ‘El hombre que mató a Don Quijote’, una sátira sobre la obra de Cervantes, en Navarra durante el 2000, tuvo tantos problemas que no pudo terminarla y el making of de la película terminó convirtiéndose en una película en sí misma sobre el fracaso del proyecto.
¿No es genial? Los actores confirmados para la película original (la de Gilliam, claro) era Jean Rochefort como Don Quijote (quien aprendió inglés especialmente para este papel), Johnny Deep, Vanessa Paradis como Dulcinea y una grabación en off de Jeff Bridges. Durante el rodaje Rochefort se lesionó, y, entre otros problemas, esto hizo que se suspendiera por primera vez el proyecto. Lo retomó en 2008 con Robert Duvall a la cabeza. Pero tampoco pudo. En 2015 fue el último intento, con John Hurt como ‘El Quijote’, aunque la tercera tampoco fue la vencida, y hasta ahora, lo único que quedó de tantos años de trabajo y dinero, fue ‘Lost in La Mancha’, dirigida por Keith Fulton y Louis Pepe, como épica de todo lo que puede salir mal, y sale mal.