Solo él puede llamarlo así: ‘La industria del holocausto’

Documentales, Videos

Hay una manera corta y un camino un poco más largo para llegar a Norman Finkelstein y comprender (intentar comprender) lo que él llama ‘la industria del holocausto’. 

Influenciado por Noam Chomsky, Finkelstein es, por lo menos, controversial en sus escritos y declaraciones sobre el papel de Israel en el conflicto árabe-israelí. Pero lo hace desde el mejor lugar: de protagonista consciente de la barbarie sufrida por su propia familia en campos de concentración.

Lúcido y combativo, es imposible ser indiferente ante él.

Si alguno todavía no lo escuchó, se los presento:

Marina Eleonora Rubio

El verdadero Presidente Negro

Música, Videos

Fela Kuti no es novedad para -casi- nadie. Músico nigeriano, símbolo de la lucha africana por su libertad y creador del afrobeat (una mezcla de cantos africanos, jazz y funk) cantó toda su vida por la liberación de todo tipo de opresión, razón que le valió infinidad de persecusiones y varias detenciones. Tocaba más de diez instrumentos y, aún así, no callaba nada. Su hit ‘Zombie’ figura entre las 100 mejores canciones, aunque mi disco preferido es ‘Beasts of No Nation‘ (para ver el documental con el mismo nombre no hace falta esperar otro post).

Fela Kuti decía que una vez que grababa un tema no volvía a tocarlo en otro disco ya que el artista debe crear arte y no repetirlo. Aquí en vivo, porque además de escucharlo, verlo tocar y cantar, es un placer:

Marina Eleonora Rubio

Monty Python: filosofía internacional

Humor y Deportes, Internet y RRSS, Videos

Si les digo que Alemania y Grecia juegan un partido y las alineaciones son éstas:

Alemania:
1
LEIBNIZ, 2 I.KANT, 3 HEGEL, 4 SCHOPENHAUER, 5 SCHELLING, 6 BECKENBAUER, 7
JASPERS, 8 SCHLEGEL, 9 WITTGENSTEIN, 10 NIETZSCHE, 11 HEIDEGGER

Grecia:
1
PLATÓN, 2 EPICTETO, 3 ARISTÓTELES, 4 SOFOCLES, 5 EMPÉDOCLES DE
AGRIGENTO, 6 PLOTINO, 7 EPICURO, 8 HERÁCLITO, 9 DERÁCLITO, 10 SÓCRATES,
11 ARQUÍMEDES

¿Verían el partido?

Marina Eleonora Rubio

La importancia del cartel

Cine y Series, Internet y RRSS

Cuando alguien ya hizo el trabajo mejor de lo que puede hacerlo uno, corresponde citar, y agradecer.

Diego Cuevas seleccionó y desarrolló los mejores cien créditos de películas que vale el tiempo de ver. Con eso escribió un muy buen artículo en la revista Jot Down, que por eso mismo, recomiendo:

Marina Eleonora Rubio

‘Lo más despreciable de todo es tener miedo’

Libros

William Faulkner me deslumbró a las diecisiete años cuando llegó a mis manos ‘El sonido y la furia’. No entendía nada y no podía parar. Todavía no sabía el principio de la primera persona, la tercera, el narrador omnisciente y esas cosas que los años nos regalan. Todavía leía todo ingenuamente. 

Nunca más lo abandoné. 

Su discurso cuando ganó el primero Nobel de literatura, a mediados del siglo pasado, es su forma de vivir, que es siempre una manera de escribir, y la única de amar:

“Siento que este premio me ha sido otorgado, no a mí como persona, sino a mi trabajo: a una vida de trabajo en la agonía y el sudor del espíritu humano, no en procura de gloria y menos aún de dinero, sino de crear, a partir de los materiales del espíritu humano, algo que no existía antes. Por eso, no soy más que un guardián de este premio. A su parte representada en dinero no será difícil encontrarle una destinación acorde con el propósito y el significado que le dan origen. Pero querría hacer lo mismo con el reconocimiento, usando este momento como un pináculo desde donde me escuchen los hombres y las mujeres jóvenes que ya están dedicados a las mismas angustias y tribulaciones que yo, entre quienes está aquel que algún día ocupará el mismo lugar que ocupo ahora. 

Nuestra tragedia de hoy es un miedo físico general y universal tan largamente padecido, que a duras penas lo podemos soportar. Ya no quedan problemas del espíritu; tan sólo una pregunta: ¿cuándo seré aniquilado? Es por eso que el hombre o la mujer joven que escribe actualmente ha olvidado los problemas del corazón humano en conflicto consigo mismo, que solos bastarían para producir buena escritura porque son lo único sobre lo cual vale la pena escribir, lo único que justifica la agonía y el sudor. Debe aprenderlos de nuevo. Debe enseñarse a sí mismo que lo más despreciable de todo es tener miedo; y una vez aprendido, olvidarlo para siempre sin dejar espacio en su taller para nada distinto de las verdades y certezas del corazón, de las verdades universales sin las cuales cualquier relato es efímero y fatal: el amor, el honor, la piedad, el orgullo, la compasión, el sacrificio. Mientras no lo haga, su trabajo está bajo maldición. No escribe sobre amor sino sobre lujuria, sobre derrotas en las que nadie pierde nada valioso, sobre victorias sin esperanza y, lo peor de todo, sin piedad ni compasión. Su dolor no llora sobre fibras universales y no deja huella. No escribe con el corazón; escribe con las glándulas.

Mientras no aprenda estas cosas, escribirá como si estuviera viendo el final del hombre e inmerso en él. Me rehúso a aceptar el fin del hombre. Es demasiado fácil decir que el hombre es inmortal simplemente porque permanecerá; que cuando repique y se desvanezca el último campanazo del Apocalipsis con la última piedra insignificante que cuelgue inmóvil en la agonía del fulgor del último anochecer, que incluso entonces se oirá un sonido: el de su voz débil e inagotable, que seguirá hablando. Me niego a aceptarlo. Creo que el hombre no sólo perdurará, prevalecerá. Es inmortal, no por ser el único entre todas las criaturas que posee una voz inagotable, sino porque tiene un alma, un espíritu capaz de compasión y sacrificio y fortaleza. El deber del poeta, del escritor, es escribir sobre estas cosas. Tiene el privilegio de ayudar al hombre a resistir aligerándole el corazón, recordándole el coraje, el honor, la esperanza, el orgullo, la compasión, la piedad y el sacrificio que han enaltecido su pasado. La voz del poeta no debe ser solamente el recuerdo del hombre, también puede ser su sostén, el pilar que lo ayude a resistir y a prevalecer.”

Marina Eleonora Rubio