Retrato de un cantaor de tango

Documentales, Música

Hay un libro de un sociólogo sevillano (que comentaré en otro post) que postula la similitud genealógica y expresiva del blues, el tango y el flamenco. Sin embargo, y a pesar de que soy un declarado seguidor de los tres géneros, no soy muy proclive a las mezclas entre ellos -a las que suele darse el nombre de fusiones para intentar legitimarlas- y prefiero disfrutar de cada uno por separado. Podría decir que rozo el “purismo” en este sentido.

Sin embargo, hay un cruce que si me toca y disfruto como cuando escucho a alguno de aquellos “sin filtro”. Aunque, strictu sensu, no se trata de una fusión, ¡válgame Dios!, sino de un cantaor flamenco cantando tangos. En particular uno: Diego el Cigala, quizás el cantaor de más fama internacional.

Y si, reconozco que me llega mucho y me emociona escucharlo cantar todo el repertorio más clásico de la canción de Buenos Aires. Por suerte para mi “prestigio musical”, hay toda una serie de grandes músicos de tango -como Néstor Marconi, por ejemplo, que aparece en las imágenes- que opina lo mismo.

Toda esta introducción no es más que para presentar un maravilloso documental, más concretamente un making of, sobre la preparación del disco Cigala & Tango, que el artista español grabó en Buenos Aires en 2010.
Para ello, la producción alquiló un caserón en la city porteña quince días antes de la grabación y un equipo de cine registró todo el proceso.

Bien, y hasta aquí la presentación que espero os sirva para decidir ver la(s) pieza(s). Sólo agregar que el documental se compone de varias partes; más abajo dejo la primera, que a su vez encadena las siguientes.
Como se dice en España: el que avisa no es traidor.

JB Chorch

Cigala & Tango (Making of) – Parte 1

DE CÓMO NO EXISTEN LAS EXCUSAS

Libros, Literatura y Poesía

Aurora Venturini escribió este libro a los 85 años. Y a máquina de escribir. Empiezo por el final para dar cuenta del título del post. 

Llevaba publicados más de 30 libros y había ganado varios premios (no es menor dato que fuera compañera de parrandas de Sartre, Camus y Simone de Beauvoir) cuando presentó esta novela, con pseudónimo claro, a un concurso. Y lo ganó.

Pero lo más importante de todo: la novela es una genialidad (ya sé que digo mucho eso). Ternura, humor negro, perturbación, y una escritura desconcertante sobre la vida de una familia, su familia. 

El día que la empecé, fue el día que la terminé. Eso pasa pocas veces.

Marina Eleonora Rubio

Un second line por Allen Toussaint

Música

Esta recomendación abreva en dos cuestiones que me tocan de manera muy personal.

La primera de ellas es la de las procesiones fúnebres en New Orleans. Desde la primera vez que vi un vídeo con una de ellas -probablemente en alguna película, porque recuerdo que no sería mucho más que un adolescente cuando ocurrió- pensé que yo querría un funeral así para mí mismo. Y al día de hoy mantengo esa ilusión: no se me ocurre mejor manera de recibir a “La guadaña”, como le decía mi padre a la muerte, que con semejante fiesta.

La segunda cuestión tienen que ver con el artista del vídeo: Allen Toussaint. Tuve la fortuna de ver su último concierto en Madrid, a la sazón el último de su vida, en el Teatro Lara en noviembre de 2015. Pero no sólo eso; estaba yo conversando con unos amigos enseguida después del concierto, en el amplio hall del teatro, cuando veo venir rápidamente hacia mi
a Toussaint y pasar a mi lado casi rozándome -en realidad yo estaba camino a la puerta de salida- . Fue tan rápida su salida que sólo después pensé el clásico: “¡Mierda, podía haberle parado para hacerme un foto!”.

A la mañana siguiente las redes sociales me despertaron con la noticia de su muerte esa misma noche en un hotel de Madrid. La noticia decía que se empezó a sentir mal apenas acabado su concierto…

JB Chorch

Nadie, nada, nunca

Libros, Literatura y Poesía

Juan José Saer es una (diría la única, pero hay otras personas que quiero y son de ahí) de las pocas maravillas que nos regaló la ciudad de Santa Fe, Argentina. Nació en Serodino, pero fue con su familia a vivir a la capital a los diez años, hasta los treinta y uno, que se fue por una beca a Paris.

Vivió para crear el mundo donde habita Tomatis, te sirven la cerveza con triolet (maní, pochoclo y palitos), y cada historia puede ser la tuya si jugas a que la mira con sus ojos.

Marina Eleonora Rubio

Chaplin, una necesaria ración periódica

Cine y Series

Hay muchos argumentos por los cuales recomendar una película de Chaplin (o simplemente una secuencia de alguna de ellas): su propia actuación en la mayoría de ellas, su manejo de la escena y de la edición, sus guiones trabajados al milímetro o, lugar común, su fino humor.

Pero mi recomendacion de hoy intenta alejarse de cualquier pretendida “razón argumentativa” para centrarse en sólo una cosa: el puro disfrute de su cine como una terapia cotidiana. No pretendo con ello enfrentarla ni compararla a otras “verdaderas” terapias ni darle una categoría extraordinaria. Sólo insistir y decir: vean una película suya.

Quizás la mayoría cumple mis requisitos, pero mi sugerencia es “El Circo”, de la que me ha tocado ver algunas escenas memorables en estos días. Más abajo dejo el enlace a la secuencia de la jaula del león, pero la película entera se puede encontrar en Youtube, así como la mayoría de sus escenas por separado. Así que, señoras y señores: ¡a disfrutar!

JB Chorch

The Lion’s Cage