El vendedor de Biblias

Documentales

imagen: nytimes.com

Este documental de 1968 de los hermanos Maysles es ya considerado un clásico del cine. Englobados en lo que se conocía como “Cine Directo”, los realizadores pretendían mostrar la realidad sin “artificios” apelando a la invisibilización máxima de la cámara.

En “Salesman” realizan el seguimiento de cuatro vendedores de Biblias de lujo, en hogares de clase media y baja estadounidenses, por lo general reacios a comprar nada que les altere sus magros presupuestos. Así, el documental se convierte en una grandiosa -y patética, por momentos- parábola del “sueño americano”, entre las trampas y artificios dialécticos de los vendedores y las imposibilidades de los compradores; y que lleva a los primeros a situaciones de crisis personal sin escapatoria.

Pero a no asustarse que, además de lo anterior, la película tiene mucho humor…

JB Chorch

Saber lo que no se sabe

Documentales

Imagen: politico.com

Errol Morris es quizás el más importante documentalista de EEUU. Ganador de un Oscar en 2003 por “The fog of the war”, donde completa una entrevista descomunal al ex secretario de Estado Robert McNamara, su filmografía se caracteriza por llevar las fronteras del documental siempre un poco más allá de lo esperado.

En este que os recomiendo, “The Known Unknown”, el objeto de su mirada es Donald Rumsfeld, ex secretario de Defensa y uno de los halcones de George Bush (h), durante la guerra/invasión de Irak. Aquí Morris entrevista a un Rumsfeld que mira siempre a la cámara -gracias a un invento del propio director llamado Interrotron- y consigue un poderoso efecto de atención en el espectador.

La cinta recibió algunas críticas que acusaban a Morris de ser condescendiente con alguien que provocó, entre otras cosas, la desvastación de un país en haras de los intereses petroleros y geoestratégicos de EEUU. Yo creo que esas críticas no tienen ningún sustento. Porque el gran mérito de Morris es conseguir que Rumsfeld -siempre impertérrito en sus decires- diga todo lo que haga falta para retratarse como lo que es: un peligroso neocon. Pero, a la vez, nos muestra -con una pasmosa naturalidad- la frialdad y determinación burocrática de quienes marcan el rumbo de la geopolítica mundial.

Como decía otra película: “Quien quiera oir, que oiga…”.

JB Chorch

La Once

Documentales

Imagen: blog.rtve.es

Hay una opinión bastante extendida respecto a que lo más importante en un documental es su aspecto informativo y las imágenes, su cinematografía, no son más que el subproducto que se obtiene luego de conseguir lo primero. La consecuencia de esto, en la mayoría de las ocasiones, es que el aspecto formal y estético son sólo algo para “decorar” lo que se cuenta. Los documentales para televisión, y sus correlatos “de investigación”, suelen llevar al extremos estos preceptos.

Por suerte, cada tanto, aparecen joyitas que muestran todo el potencial creativo que es posible conseguir audiovisualmente en el mundo de lo real (que no significa objetividad en ningún caso, aclaremos). “La Once” (2014), de Maite Alberdi, es una de esas joyitas.

Con un trabajo de cámara maravilloso, intimista sin ser invasivo, basado en planos cortos y de detalle, consigue armar una narración muy fresca y ágil, mientras muestra unos personajes con todas sus contradicciones a flor de piel. Y, aunque muchas de esas contradicciones pueden generar rechazo, es casi imposible no empatizar con sus portadoras: seis mujeres de la alta -y conservadora- sociedad chilena que se juntan durante más de medio siglo a tomar el té por las tardes, llamado allí La Once, precisamente. Mérito de un gran trabajo de guión y de montaje, pero que no destacarían si la pieza en su conjunto -y desde su mismo origen- no se hubiera propuesto hacer que las formas hablen tanto, o más, del contenido que lo que hacen estas mujeres con sus palabras.

El documental creativo no es el hijo bobo del cine, e intentaré seguir subiendo ejemplos que lo demuestren.

JB Chorch

La Once -Trailer Oficial – YouTube

El legado del Príncipe

Documentales, Música

Imagen: editorial.rottentomatoes.com

Recuerdo que lo vi al poco tiempo de salir (en VHS, claro) y me voló la cabeza. Pasaron tres décadas y sigo creyendo que es la más grande combinación de música, coreografía y producción audiovisual que se ha hecho desde entonces. Un experiencia sensorial perfecta, donde se disfruta cada plano, cada encuadre, cada movimiento de cámara.

Si te he convencido con lo anterior… lo siento, porque hasta hace no mucho había un vídeo completo (aunque de baja calidad) en Youtube, pero el estreno de su versión remasterizada al cumplirse 30 años del original, ha hecho que lo retiraran ese y casi todo lo que mostrara algo más que minutos (dejo un trailer en italiano).

Pero si puedes darte el lujo de comprarlo en Blu-Ray, y tienes una buena tele y unos buenos altavoces, me lo agradecerás.

Y te envidiaré muchísimo, claro….

JB Chorch