Garganta poderosa

Radio y TV

Voy a recomendar a alguien que acaba de morir. Su nombre es Marcelo Zlotogwiazda. Fue un periodista argentino al que todos los que lean este post se regalarían conocer. Como periodista de radio, gráfica y televisión, puede resultar absurdo recomendarlo una vez que su voz no está. Sin embargo está más que nunca. Nadie en Argentina es indiferente a esta tristeza colectiva. Desde el presidente Mauricio Macri hasta el candidato Aníbal Fernandez lamentaron públicamente su muerte. Si saben algo de este país que habito, habrán escuchado de una grieta que asoma como bandera eterna: política, económica, deportiva. Zloto, como lo conocíamos todos, nunca fue parte de algo tan absurdo. Sus opiniones se sustentaban en un análisis de datos e interpretaciones. Ninguna moda le fue conocida, ningún dogma cercano. Su risa ancha era compatible con ‘llorarse encima’, ese modo de emoción fácil con el que vivía. Economista de coleta, de traje sin corbata, de dientes imperfectos y la clase de generosidad que existe cuando no hay nadie que atestigüe.

Hoy no hay que ir a hemerotecas para rastrear sus notas periodísticas. Basta con poner su nombre en algún buscador y aprender de su tono, de la elección de cada palabra y cada medio en el que eligió trabajar sopesando el contexto. De cada tema que abordó y cada entrevista que bordó. Y de seguir el rastro de esas decisiones hasta el final: pidió especialmente que nadie envíe flores a su entierro. Que si alguien pensaba hacerlo, donase alimentos no perecederos para los comedores de La Poderosa, uno de los espacios de resistencia villera más verdaderos que existen.

http://www.lapoderosa.org.ar

Marina Eleonora Rubio

Un basurero de seres humanos

Política y Economía, Radio y TV, Videos

Tengo una duda recurrente cada vez que quiero «recomendar» cosas como la del post de hoy: ¿tiene sentido mostrar una de las situaciones más denigrantes de la actualidad sin, al menos, sugerir algún tipo de solución? ¿no contribuye eso a generar más escepticismo?

No tengo una respuesta clara. Sólo me da algo de tranquilidad pensar que los que lean este post (y miren el vídeo) son personas inteligentes y que su mejor juicio no depende de las «soluciones» que yo pueda sugerir.

Dicho esto, y como el vídeo está en inglés, dejo algunas referencias claves: se trata de un reportaje de la BBC -la televisión pública británica- sobre el llamado «Peor campo de refugiados del mundo»: el de la isla de Lesbos, en Grecia. En él malviven más de 7 mil refugiados, aunque su capacidad no llega a 3 mil. Allí la gente tiene que hacer colas de tres horas para recibir comida, pasar todo un día con sólo una botella de agua y compartir entre 70 personas cada sanitario. La atención sanitaria está a tono con esto.

No hay que ser muy perspicaz para advertir los problemas de convivencia que esto provoca, con peleas habituales entre sus habitantes, especialmente entre gente de distintos orígenes (Siria, Afganistán, Etiopía, etc.) obligada a convivir en estas condiciones. Aún así, eso no es lo peor. El reportaje fue motivado porque empezaron a darse casos de niños de 10 años intentando suicidarse. No creo que haga falta agregar nada más.

Algo huele a podrido en Baltimore

Radio y TV, Series

Tiempo de series. Y si hay que hablar de series, hay que hablar de “The Wire”; una de las Top Five, para mi. ¿Por qué? Ahora me vienen algunas razones, aunque no todas. Por ejemplo, su estética documental, que la da un toque de realismo aún mayor -si cabe- a un trabajadísimo guión de su creador: David Simon.

Este, gracias a su oficio de periodista, urga en las alcantarillas policiales e institucionales de su Baltimore (por cierto, ciudad de población mayoritariamente negra) para mostrarnos -a la manera de la novela negra más cruda- que quizás ya no queda nada que hacer para que esta sociedad mejore.

Y si lo dicho no es suficiente para ver sus cinco temporadas, a cada cual mejor que la anterior, quizás el artículo de Jotdown que os dejo abajo os convenza de mis argumentos.

Pero, lo que está claro es que, como se dice en España: “El que avisa no es traidor”…

JB Chorch

El barroco lenguaje visual de The Wire