Confieso que cuando lo vi por primera vez pensé que era un personaje pintoresco, de esos que siempre aparecen en las elecciones en Estados Unidos como para mostrar que “hay algo más” que el bipartidismo, establecido prácticamente desde la fundación del país.
Sin embargo, a medida que avanzaban las primarias del Partido Demócrata, Bernie Sanders empezó a demostrarme (y no sólo a mi, sino a muchos millones de norteamericanos, que era lo importante) que no era un simple personaje -un outsider más- de la política yanqui, sino que mostraba una inteligencia distinta de la habitual.
Tanto, que estuvo a punto de ganar las primarias al “caballo del comisario”, como coloquialmente se dice en Argentina para señalar al favorito en algo-, la senadora Hillary Clinton, sino que todas las encuestas lo daban como el verdadero competidor de Trump si hubiera sido el candidato.
Con un discurso muy sólido y un temple fuera de lo común, Sanders irrumpió para quedarse en la política de la primera potencia mundial y todo parece indicar que seguirá dando guerra.
Aquí os dejo un artículo que, creo, es una pequeña demostración de ello.
JB Chorch
