Los que aman a Bach, aman a Gould. Sin él sabríamos mucho menos del genio de Bach. Gould lo hizo todo y lo hizo bien. Tanto que la Voyager 1, aquella nave espacial que viajó en búsqueda de vida extraterrestre en 1977 llevando muestras de la vida en la tierra, incluyó entre sus reliquias la grabación del preludio y fuga número 1 de Johann Sebastian Bach interpretada, por supuesto, por Glenn Gould.
Debajo una filmación exquisita de él ensayando. Lo amo tanto.
Marina Eleonora Rubio
