Si les suena Terry Gilliam, sabrán por qué recomiendo esta película.
Cuando Terry Gilliam quiso filmar ‘El hombre que mató a Don Quijote’, una sátira sobre la obra de Cervantes, en Navarra durante el 2000, tuvo tantos problemas que no pudo terminarla y el making of de la película terminó convirtiéndose en una película en sí misma sobre el fracaso del proyecto.
¿No es genial? Los actores confirmados para la película original (la de Gilliam, claro) era Jean Rochefort como Don Quijote (quien aprendió inglés especialmente para este papel), Johnny Deep, Vanessa Paradis como Dulcinea y una grabación en off de Jeff Bridges. Durante el rodaje Rochefort se lesionó, y, entre otros problemas, esto hizo que se suspendiera por primera vez el proyecto. Lo retomó en 2008 con Robert Duvall a la cabeza. Pero tampoco pudo. En 2015 fue el último intento, con John Hurt como ‘El Quijote’, aunque la tercera tampoco fue la vencida, y hasta ahora, lo único que quedó de tantos años de trabajo y dinero, fue ‘Lost in La Mancha’, dirigida por Keith Fulton y Louis Pepe, como épica de todo lo que puede salir mal, y sale mal.
Marina Eleonora Rubio
