Fantasia Lusitana (en portugués sin acento en la i, pero se pronuncia como si lo tuviese) es un documental de 2010. Se realizó a partir de imágenes de archivo y se centra en el Portugal de la Segunda Guerra Mundial; o, más exactamente, en el contraste entre la imagen de un país pacífico y neutral, creada por la propaganda estatal, y la evidencia de un gobierno que simpatizaba con el alemán, el italiano y el español, que preparaba Lisboa para defenderse de los ataques aéreos, que restringía a la población el acceso a alimentos y bienes esenciales, y que veía a millares de personas llegar a sus puertos para tratar de salir de Europa.
Aunque su narrativa es irregular y adolece de demasiados vacíos, y aunque no está disponible (o yo no he conseguido localizar) una versión subtitulada en español, creo que merece la pena asomarse a esta película y contemplar con atención siquiera algún fragmento, especialmente a partir del minuto 34.
Las voces en off de Hanna Schygulla, Rudiger Vogler y Christian Patey leen textos de Erika Mann, Alfred Döblin y Antoine de Saint-Exupéry (la hija de Thomas Mann, el autor de Berlin Alexanderplatz y el de El principito) mientras se suceden las imágenes de una Lisboa casi irreconocible, con calles plagadas de personas, cafés atestados y colas infinitas. Los refugiados, en su mayoría ansiosos por subir a cualquier barco que los llevase a América, se diferencian apenas en las ropas y en los nombres de los que ahora nos muestra la televisión.
Portugal quiso creer y hacer creer que era un paraíso ajeno a todo, un puerto libre, un oasis desde el que escapar. Las imágenes muestran más bien un purgatorio, pero en la memoria colectiva esa proyección de lo irreal ha quedado, de algún modo, grabada. Pensemos, por ejemplo, en el despegue de aquel avión en el que Ilsa y Victor Laszlo dejaron Casablanca rumbo a Lisboa. ¿Qué sería de ellos?
CV
