Confieso que desde que nuestra compañera Cova “abrió la veda” sobre la cuestión de las ilusiones perdidas, el fracaso y la nostalgia, entre otros temitas (ver su maravilloso post del pasado 29 de agosto) me he sentido compelido a seguir por ese camino y explorar esos sentimientos, uniéndolos a la razón de ser de este blog: una (o más) recomendación donde anclarlos. Aquí va el primer intento…
El primer punto, una frase: “La experiencia es un peine que te dan…cuando ya te estás quedando pelado”. Pertenece a un mítico boxeador argentino, Oscar “Ringo” Bonavena, quien se caracterizaba por un estilo muy básico pero muy contundente (y no estoy hablando de su manera de boxear) y cuya vida casi merecería un post dedicado. La preguna del millón que me asalta es: ¿hay vida después de la caída del cabello? Miles de experiencias -nunca mejor dicho- lo demuestran.
El segundo punto, un artículo que leí hace muy poco, en otro blog muy interesante llamado Yorokobu. El artículo de marras se llama “TODAVIA puedes hacer la gran obra de tu vida…” y se puede leer aquí. En el se viene a decir -interpretación muy libre- que no hay edad para intentar arañar eso que se llama trascendencia. Seguimos participando…
Tercer punto, algo de teoría política. El año pasado me invitaron a la presentación de un libro llamado “Ahora”, de un grupo francés denominado Comité Invisible. La charla me resultó muy sugerente y aún tengo pendiente de comprarlo, pero buscando en Internet encontré una reseña del mismo que, creo, está muy bien para hacerse una idea de su intención. En resumidísimas cuentas, el planteo sería: el sistema actual, redes sociales incluidas, ha logrado una sofisticación tal que nos está impidiendo vivir el presente. Ahí lo dejo, con la intriga suficiente para leer el artículo completo aquí.
Llegado a este punto no se me escapa que me ha quedado un post de lo más optimista, muy a pesar mío. Quizás son esas tensiones y contradicciones de las que habla Cova en el post citado. Así se quedará entonces, dejando para alguno próximo la incursión por el “lado oscuro”. Más aún, lo dejaré con un album que me marcó cuando lo escuché en su momento y que -seguro que no casualmente- el pasado fin de semana volví a escuchar y disfrutar -con una nostalgia que me desconocía- después de muchisímo tiempo.
JB Chorch
