Aunque en todas las épocas hubo gente conspirando -o simplemente gente con poder, especialmente a nivel planetario- intentando llevar el cauce de la historia hacia sus intereses particulares, no creo en las llamadas teorías conspiranoicas. O, al menos, no las creo como explicación última de las cosas (a veces) inexplicables que suceden. Creo que deberían darse tantas condiciones para validarla como teoría legitima, que finalmente la inutilizan como explicación razonable.
Todo este párrafo previo viene a cuento del artículo que más abajo os dejo, y que pretendo (que a lo mejor no lo consigo, vamos…) que sea entendido en clave no conspiranoica sino como una descripción/análisis muy interesante del campo donde se está desarrollando actualmente la “III Guerra mundial” (en comillas porque es una definición de los autores). Esto es, el campo de Internet y las nuevas tecnologías. Y junto con ello, toda la parafernalia de nuevos nombres para describirla, como hackers, ciberataques, Deep Web, trolls, malware, wall rooms, etc.
En resumen, tanto si lográis escapar del abrazo de las conspiraciones, como no lo logréis, estoy seguro que encontraréis el artículo muy sugerente e ¿inquietante?.
JB Chorch
