imagen: nytimes.com
Este documental de 1968 de los hermanos Maysles es ya considerado un clásico del cine. Englobados en lo que se conocía como “Cine Directo”, los realizadores pretendían mostrar la realidad sin “artificios” apelando a la invisibilización máxima de la cámara.
En “Salesman” realizan el seguimiento de cuatro vendedores de Biblias de lujo, en hogares de clase media y baja estadounidenses, por lo general reacios a comprar nada que les altere sus magros presupuestos. Así, el documental se convierte en una grandiosa -y patética, por momentos- parábola del “sueño americano”, entre las trampas y artificios dialécticos de los vendedores y las imposibilidades de los compradores; y que lleva a los primeros a situaciones de crisis personal sin escapatoria.
Pero a no asustarse que, además de lo anterior, la película tiene mucho humor…
JB Chorch
