Probablemente sea válido para cualquier época de la humanidad, pero ahora más que nunca -y quizás de forma creciente- sea necesario ponerse “en el lugar del otro” para comprender realmente lo que pasa y, más importante, poder operar con en lo real con posibilidades de cambiar el estado de las cosas.
Y digo en esta época más que nunca -y no pretendo con esto invalidarlas en su conjunto- porque las redes sociales han desnudado una tendencia cada vez más consolidada: la de leer/escuchar/mirar sólo aquello que refuerza nuestras opiniones preexistentes.
Y este, breve, artículo del filósofo español Santiago Alba Rico que dejo atiende con rigor ese problema y su reflexión muestra -a mi entender- lo necesario, e incómodo, que resulta el pensar como el otro para “hacer política y evitar las guerras“. Casi nada.
JB Chorch
