Sí, aquel libro que John Williams escribió en 1965 a sus cuarenta y tres años, y que encontró la fama mucho después de que hubiera muerto (¿cómo no pensar en John Kennedy Toole y ‘La conjura de los necios’?).
Llegó a mis manos bastante después, cuando Cova me lo mandó desde Portugal (sabía que en Argentina no lo editaban) hace casi dos años. No se equivocó en nada (como suele pasar). Yo tan agradecida a ella, y a Williams.
Si sos profesor universitario, te habla al hueso. Si sos honesto, también. Si vivís por Buenos Aires, te lo presto. No puede llenarse de polvo ni un día más.
Marina Eleonora Rubio
